La casa del Riufret

A unos 3 km (el primer tramo se puede hacer en coche) podemos visitar una masía muy peculiar, la casa está construida dentro de una gran gruta de conglomerado, al lado del río, en un lugar inhóspito y pintoresco.

Conserva aún alguna de sus estancias, paredes, puertas, estanterías y hasta el horno. Las noticias de los primeros habitantes se remontan al 1378 y, finalmente, en 1919 se abandona.

Es una excursión de contrastes: el primer tramo, suave y boscoso; después, empinado y escarpado. Es el descenso para llegar al fondo del valle. Un vez en el “Riu Fred” es un buen momento para retomar fuerzas y darse un remojón; el agua es tan helada y cristalina que el cuerpo nos lo agradecerá.